FASCINAR

La mirada cansada de tanta lectura, el cerebro exprimido de tanto sorprender al lector y el pulso maltrecho por tanta frase borrada. Aun así, nuestro escritor no ceja en su titánica porfía por deslumbrar al lector con una nueva y fascinante metáfora que le dibuje con palabras la soledad que en estos momentos siente.

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