Como Quijote fui tras el camino,
buscando enderezar viejos desvelos;
venciendo, entre paciencia y largos duelos,
gigantes de metal y desatino.
Hoy abre este blog un nuevo destino,
sin mudar la pasión de sus anhelos;
habitan los recuerdos y los cielos
que ofrecen libro, viaje y verso fino.
No somos una escuadra vencedora,
mas un puñado fiel, siempre reunidos,
hacemos de la lectura nuestra gloria.
Cada lector aviva los latidos,
y mientras la palabra nos mejora,
el partido prosigue… compartidos.
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