Tuve una piel tersa y un pulso bien trabado, una sonrisa en la boca y unos labios nunca añorantes de respuesta. Ahora tengo una sombra permanente en mi tronera, una sensibilidad huidiza y una colección desierta de miradas en mi agenda.
Visitas: 0
Tuve una piel tersa y un pulso bien trabado, una sonrisa en la boca y unos labios nunca añorantes de respuesta. Ahora tengo una sombra permanente en mi tronera, una sensibilidad huidiza y una colección desierta de miradas en mi agenda.
Visitas: 0