El calor de estas noches de verano abrasa cualquier atmósfera y me recuerda a ti, a ti me recuerda, perdona por la mala letra, perdona por el mal poema, perdona por tantas cosas, quizá no tenga sentido, pero sólo espero que comprendas mi vida, sólo deseo tenerte cerca algún día. En estas noches sin luna salgo a tu encuentro porque no veo más allá de mi crónica sed, y entre algodones de espuma me acerco a ti, cuando la niebla hiere mis ojos y tu lejanía estremece mi claridad. Entonces, mientras arde mi vida, siempre momentánea, despliego mis debilidades al viento y me asomo al borde del abismo suplicando tus laureles por enésima vez, otra noche más suplicando tus laureles. Entonces, a pesar de todas las distancias que el tiempo mece en nuestros devaneos, te siento al alcance de mi voz, te siento en la concisa trayectoria de nuestra sintonía.
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